Reseña general sobre el Diplomado de Prevención en la Iglesia Latinoamericana

Durante la primera semana de trabajo en el Diplomado (CEPROME-UPM) vivimos la alegría de saludar a viejos amigos y también conocer a nuevos entusiastas y expertos en la creación de ambientes seguros provenientes de diversos países de América Latina y distintas realidades eclesiásticas, pastorales y sociales.

El acto de apertura contó con la participación del Pbro. Dr. Daniel Portillo, Director de CEPROME, el Pbro. Dr. Mario Ángel Flores, Rector de UPM, el Señor Nuncio en México, Pbro. Francis Coppola y el Pbro. Leo Pérez, representante de la Comisión de Colectas para América Latina de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos. Pudimos escuchar además palabras del Pbro. Dr. Hans Zollner, presidente del “Center for Child Protection” de la Pontificia Universidad Gregoriana, por videoconferencia.

SEMANA I

Durante la primera semana, además de que distintos expertos expusieran sus conocimientos, se realizó un foro interreligioso con la participación de ponentes de la Iglesia Católica y de las congregaciones judía, musulmana y budista.

El Dr. José Andrés Murillo, de Fundación para la Confianza de Chile, expuso acerca del abuso de menores en América Latina proporcionando criterios y fundamentos para comprender la realidad del abuso sexual infantil, prevenirlo y crear contextos seguros. Recalcó la importancia de la cultura y el contexto en la prevención y el papel del “tercero” en el abuso, es decir, aquel que ve situaciones inusuales, pero que no denuncia o no informa a sus superiores. Es un factor esencial para permitir o detener el abuso.

El Dr. Murillo además narró, en un ambiente de confianza y respeto, su propia historia de abuso sexual clerical sufrido en Chile, su país natal.

Con el Pbro. Dr. Daniel Portillo dialogamos acerca de la realidad del abuso sexual de menores en el ámbito eclesiástico. Habló de la situación y contexto histórico del abuso sexual de menores en la Iglesia Católica y explicó algunos de los elementos que lo han permitido o propiciado, como el clericalismo, el abuso de poder, la alexitimia o la falta de transparencia, entre otros. En palabras del Pbro. Daniel Portillo: “La Iglesia se juega buena parte de su credibilidad y ascendente moral sobre un mundo realmente necesitado de luces y esperanzas para atravesar el desierto de estos tiempos oscuros”.

También describió el perfil de quien colabora en la pastoral de la prevención: una persona atenta, sensible, observadora, que sabe escuchar los clamores y silencios de las víctimas, se nutre del Evangelio, no aletarga o procrastina, o evita distorsionar la realidad, sino que la asume con reverencia, es paciente, creativa y tolerante consigo misma y con los demás.

Finalmente, cabe mencionar de manera sucinta, el “excursus” que tuvimos durante esta semana sobre el clericalismo en la Iglesia Católica, expuesto por el Dr. Antonio Cano, historiador, quien hizo un detallado repaso histórico de como la comunidad creyente ha vivido el clericalismo y el papel de los laicos en el pasado y en nuestros días.

SEMANA II

En la segunda semana continuamos con las clases y tuvimos tres cursos.

El Dr. David Songy, ofm capuchino impartió un curso sobre ‘Psicopatología y Atención Integral de los victimarios’. Fue enriquecedor conocer el trabajo realizado por su institución ‘Saint Luke’, la cual atiende a agresores de abuso sexual. Con su abordaje serio y riguroso, nos presentó instrumentos de evaluaciones multimodales, nos proporcionó muchos elementos para poder aprender, seguir y aplicarlos según nuestra realidad latinoamericana. Nos exhortó a tener una aproximación espiritual ante el trabajo de intervención y prevención del abuso sexual. Por medio de pasajes del Evangelio, de la Salvifici doloris y de la Spe salvi, pudimos ver con más realismo y esperanza el motivo por el cual estamos participando de este Diplomado. Dijo: “Delante de los abusos sexuales, prefiero ser el hombre que cuestiona ¿dónde está Dios?, o el hombre que diga ¡Dios está en esta Cruz!”.

La Dra. Esmeralda Garrido impartió el curso ‘Dinámicas del Abuso Intrafamiliar’. Presentó las experiencias adversas en la infancia, como estas ya son un trauma y son perjudiciales, crónicas, recurrentes y angustiantes. Entre las diversas teorias que nos presentó, rescatamos la Epigenética y la Transgeneracional para buscar el origen de las emociones.

Fue Esmeralda la encargada de compartirnos su testimonio el miércoles.

Por último, el Dr. Jordi Bertomeu, oficial de la Congregación dela Doctrina de la Fe, habló sobre ‘Temas selectos sobre la Protección del Menor en el Derecho Canónico’. Jordi nos otorgó días de mucho aprendizaje y vimos como la Iglesia está manejando este problema estructural y cual ha sido la respuesta a la crisis actual. También nos dio orientaciones para actuar ante una Notitia de delicto y durante los procesos. Al final del curso, Jordi nos dejó algunos consejos sobre comunicación, generando en nosotros la debida reflexión sobre nuestra manera de actuar frente al abuso.

SEMANA III

En la tercera semana tuvimos dos cursos.

El Prof. Luis Alfonso Zamorano dictó el curso: ‘Acompañamiento Psico-Espiritual a las Víctimas’. A partir de su experiencia, pudimos tomar más conciencia de las heridas de las víctimas y aprender a acompañarlas. Este tipo de acompañamiento busca la sanación de la persona, siendo un esfuerzo por integrar lo espiritual y lo psicológico como un todo. Aprendimos también, a través de pasajes bíblicos y de casos específicos, como actuar frente a la revelación de un abuso por parte de un menor o un adulto, y cómo acompañarlo en sus pasos de sanación, en la superación de la culpa y la vergüenza, para que vaya encontrando la paz y la sanación. Esto nos llevó a pensar en la propia sanación de cada uno de nosotros, pues a partir de nuestras propias heridas también podemos ayudar a los demás.

El Dr. Daniel Portillo dictó el curso: ‘Discernimiento vocacional y Prevención’. Analizamos cómo llegan hoy día a nuestras casas de formación los jóvenes. También se

tocó el tema de la pornografía infanto-juvenil con sus respectivos altos índices estadísticos, y nos presentó las ‘eclesiopatías’ como síndrome del clericalismo, el abuso de poder y la traición de la confianza. Por último, se habló sobre el discernimiento vocacional y la importancia de no psicologizar ni teologizar el discernimiento, sino integrar las dos ciencias.

Resaltamos el énfasis que hizo el Dr. Portillo – en este curso – sobre que la intervención y la prevención tienen que ir a la par.

El miércoles de esta tercera semana contamos con el testimonio de Erika Zúñiga.

El día 16 de julio CEPROME organizó una Jornada de Oración por las víctimas de abuso sexual, contando con la presencia de Mons. Alfonso G. Miranda Guardiola. El padre Portillo enfatizó que el trabajo de prevención es una inversión necesaria y también es parte de la renovación de nuestra Iglesia.

Cabe mencionar que en esta semana se percibió también una mayor integración entre los participantes del Diplomado y más disposición para la reflexión comunitaria y el compartir sobre nuestras experiencias y lo aprendido.

Dante Carrasco Aragón, scv.

Luis Fernando Calvo